Recetas

Espárragos trigueros con jamón y salsa de higos

 

Hoy toca disfrutar de los espárragos trigueros, los vamos a vestir con jamón serrano y a bañar con una vinagreta de higos frescos. ¿Qué tal os suena?

La combinación jamón e higos me gusta mucho, ya os la propuse en esta anterior receta de pizza de higos frescos con rúcula y jamón. En cuanto veo los primeros higos huelo esta pizza que me fascina.

La receta que os propongo hoy es algo diferente. Jamón e higos junto a unos deliciosos espárragos verdes. Cuando encuentras una combinación de ingredientes que te gusta la cosa es sorprenderse y dejarse llevar, sumergirse en imaginar cómo cambiar algunos ingredientes y probar el resultado. Seguro que alguna vez fallaremos, pero aprenderemos para la próxima ocasión.

Espero que os guste, que lo hagáis en casa y me contéis el resultado. No os vayáis después de la receta, comparto con vosotros un buen truco para conservar los espárragos.

 

Ingredientes (para 4 personas)

  • Espárragos verdes, 16 unidades
  • Jamón serrano, 4 lonchas finas
  • Para la vinagreta: 3 higos frescos, 4 hojas de menta fresca picada, 4 cucharadas de aceite de oliva virgen, 1 cucharada de vinagre, sal y pimienta al gusto.

 

Modo de elaboración 

1) Preparar primero la vinagreta ya que los espárragos una vez hechos deben servirse de inmediato. Pelar los higos, ponerlos en el vaso de la batidora junto con el resto de ingredientes y triturar.

2) Lavar y cortar la parte final más dura de los espárragos. Poner agua a hervir y escaldarlos durante 3 min. Escurrir y terminar de hacerlos en la plancha, salteándolos 2 min con aceite de oliva virgen. Salar ligeramente, recordar que el jamón va a aportar luego sabor salado.

3) Aún calientes, envolver los espárragos con jamón serrano. Utilizar 1/4 de loncha por jamón o 1/2 loncha por pareja de espárragos, envolviendo dos espárragos juntos si son muy finos.

4) Ya solo queda emplatar, salsear y disfrutar. Un aperitivo o entrante sencillo y muy rico. Evidentemente a más buena calidad del jamón, más rico quedará el plato.

NOTA: Hay quien prefiere envolverlos antes de darles el golpe de calor en la plancha, a mí me gusta usar lonchas muy finas de jamón y hacerlo justo después. Creo que el jamón ya coge ese punto de calor para que sude, quedar más fundente en boca y suelte su grasa que da palatabilidad al espárrago. Además, permite controlar mejor que el resultado final no quede seco ni salado. Si se saltea ya envuelto, quedará más crujiente, pero hay que recordar no tenerlo mucho en la plancha, un golpe fuerte de calor por ambos lados es suficiente.

 
Conservar esparragos

Comentario nutricional 

Los espárragos verdes están constituidos principalmente por agua, por lo que su valor calórico es muy bajo (alrededor de 30 kcal/100 g). Se encuentran entre las hortalizas más ricas en proteínas pero si por algo destacan es por su riqueza en fibra y en vitaminas y minerales. Son muy ricos en ácido fólico, beta-carotenos, vitamina C, potasio, fósforo y hierro.

Entre los compuestos que forman su fibra, se encuentran fructanos como la inulina y fructooligosacáridos. Estos compuestos son degradados por los microorganismos del intestino y actúan como prebióticos, un efecto tan conocido hoy en día por sus múltiples beneficios sobre la salud digestiva (mejora del ritmo intestinal, digestiones menos pesadas, menor hinchazón y flatulencias), además de favorecer la mejor regulación de parámetros bioquímicos (colesterol, glucosa y triglicéridos).

Los espárragos, también contienen una sustancia denominada ácido aspargínico, que estimula la diuresis, es decir, aumenta la producción de orina. Como veis estamos ante un gran alimento, muy bajo en calorías, con efecto laxante y diurético y con compuestos bioactivos con potenciales efectos beneficiosos para la salud.

 

Truco para conservar los espárragos 

Comparto con vosotros este truco que aprendí del cocinero Rodrigo de la Calle en este vídeo. Rodrigo nos muestra una receta buenísima, espárragos trigueros con cebiche de gambas, y nos cuenta como mantener los espárragos frescos y turgentes durante más tiempo.

En un vaso, disolvemos unos dos sobres de azúcar en agua, el volumen suficiente para que la base de los espárragos quede en contacto con la mezcla, de la cual irán tomando los azúcares y sales minerales que les harán conservarse mejor. Retiramos las partes más fibrosas de los espárragos y los introducimos de pie en el recipiente. Guardarlos en la nevera solo si queréis conservarlos varios días.

 

 

Espero que los disfrutéis.

¡No puede quedar ni un espárrago!