Gastronomía

Experiencias gastronómicas: Flash-Flash Tortillería, Madrid

En mi último post –Los huevos también tienen carné de identidad– os comenté que iba a cenar en una tortillería madrileña para celebrar el Día Mundial del Huevo. Quiero compartir con vosotros dicha experiencia gastronómica en la tortillería Flash-Flash, situada en pleno barrio de Salamanca.
Comienzo por la estética del local, la ambientación y el servicio, aspectos que hoy en día todos tenemos en cuenta cuando vamos a un restaurante a disfrutar de una buena comida o cena.

El local despierta curiosidad desde la calle. Cuenta con un amplio espacio al que sumar una gran terraza, muy atractiva y, más aún si cabe, en una noche tan cálida como aquella. Llaman la atención sus redondos ventanales, que dejan entrever un diseño interior muy moderno. El espacio está inundado por el color blanco, sobre el que destaca una modelo vestida completamente de negro, posando en todas las paredes mientras hace fotos a los comensales. Da igual a la pared a la que mires, en todas encuentras un flash (de ahí el nombre de la tortillería). La ocupación era completa, por lo que es conveniente reservar mesa. Que se trate de un restaurante muy depandado, deja una primera buena imprensión

                                                                     

El procedimiento de servicio fue correcto. Un jefe de sala nos recibió y nos condujo a nuestra correspondiente mesa. Tras elegir los platos de la carta, un camarero nos atendió y la comida y bebida fue servida sin demora. 
Respecto a la comodidad y presentación de la mesa: cada cliente dispone de un bollo de pan, ya situado sobre la mesa a su llegada;  la vajilla, cubertería y mantelería me parecieron muy normales; la silla me resultó cómoda, aunque el tamaño de la mesa lo encontré algo escaso.
Momento de pasar al “grueso” del asunto, la comida. Ibamos a una tortillería, así que ya teníamos claro que elegiríamos alguna de sus tortillas. La elección no fue fácil, con una carta donde figura una variedad de más de 50 tipos de tortillas. Elegimos dos para compartir, tortilla de las niñas y tortilla guisada.
 
Tortilla de las niñas: pollo y salsa bechamel
 
Tortilla guisada: guisantes, cebolla confitada, pan frito, almendras y salsa de tomate
 
La impresión: demasiado encandilamiento de nombres para unas tortillas muy normales. Buen sabor y jugosidad, pero nada que llegara a calar en mí. Como punto fuerte, el toque crunch del pan frito en la tortilla guisada, aunque no encontré ningún matiz de textura debido a las supuestas almendras. ¿Realmente incluía almendras? Lo pongo en duda… 
El punto débil, sin duda, la paupérrima presentación del plato. Eché muchísimo en falta la presencia de algún acompañamiento…que mínimo que algunas hojas verdes o alguna patatita…
Decidimos ver si las tortillas dulces, acompañan mejor al aspecto gourmet del que presume el local. Nos lanzamos a por otras dos tortillas de postre.

Tortilla Cala D’Or: helado de vainilla y chocolate fundido
Tortilla de fruta escarchada con salsa de café
La tortilla Cala D’OR resultó ser la típica crepe inundada de chocolate con una bola de helado. La de fruta escarchada llevaba demasiado azúcar cristalizado en la superficie del crepe. Fruta escarchada y mucha azúcar extra no encajan demasiado bien en boca. La sorpresa fue encontrarme una bola de helado de vainilla acompañando la tortilla, en lugar de salsa de café, tal y como figura en la carta. Tras preguntar al camarero por una posible confusión en cocina, educadamente me respondió que el restaurante sirve la tortilla de fruta escarchada con helado de vainilla… ¡aunque en la carta figure con salsa de café! ¿No se les habría acabado la  salsa?
Por último, y, por supuesto, factor muy valorado, el precio. Considerando la zona de Madrid donde está ubicado el local, el diseño y ambiente del mismo, no nos llevamos grandes sorpresas. El precio nos pareció ajustado, aunque yo, sin duda, abandoné el restaurante con la sensación de haber pagado un sobreprecio por el conocido binomio calidad-precio.
¿Volveré? Hay otros muchos restaurantes en Madrid por conocer, pero doy gracias por la experiencia Flash-Flash. Quizá nosotros no acertamos con las tortillas…
Me despido con una curiosidad al respecto. La web de Canal Cocina convocó hace unos meses un concurso con motivo del Día Mundial del Huevo. Los participantes debían enviar una receta de una tortilla individual. La tortilla ganadora ha sido: Tortilla suave de puré de patatas con queso decabra, dátiles y nueces. El premio: una cena con un acompañante en la tortillería Flas-Flash, además de ver su tortilla entre las sugerencias de la carta del restaurante durante, como mínimo, quince días. ¡Mucho éxito para la ganadora!