Gastronomía

El curioso origen del color de las zanahorias

 

 

 

Zanahorias que no son naranjas, ¿son zanahorias?

¿Te imaginas comiendo una zanahoria púrpura, casi negra? Así de sorprendida me quedé yo cuando las descubrí hace unos días. Me pareció algo muy curioso y resulta que las zanahorias en su origen no eran naranjas. Su característico color fue adoptado hace muy poco. La prueba más antigua que se conoce de su uso data del año 3000 a. C., en Afganistán. Aquellas zanahorias eran de color púrpura por fuera y amarillas por dentro.

Pasaron siglos hasta que los comerciantes árabes extendieron la semilla de zanahoria por Asia, África y Arabia y fue entonces cuando surgieron variedades con diferentes tonos de púrpura, blanco, amarillo, verde e incluso negro.

La primera zanahoria naranja vino al mundo mucho más tarde, se cultivó en Holanda en el siglo XVI. Pero, ¿por qué un país le pondría un color tan curioso a un alimento? Tras varios cruces deliberados y experimentos los holandeses consiguieron el color naranja que querían, y el motivo es que buscaban que coincidiera con el color de la casa real holandesa, la Casa de Orange-Nassau. En aquella época, durante la lucha por la independencia holandesa, la Casa de Orange y su color era considerado como un emblema. Curioso, ¿verdad?

No había visto ninguna, pero he leído sobre ello y parece que actualmente se ha puesto de moda volver a cultivar zanahorias de diferentes colores. Creo que es una idea fantástica para conseguir platos más llamativos, sobre todo si la corteza y el interior de la zanahoria presentan colores distintos.

“A la cama no te irás sin saber una cosa más”