Recetas

Pizza de higos frescos con rúcula y jamón. Receta

Llegan los higos, una exquisitez de verano. Deliciosos en ensaladas, con quesos suaves, con yogur y frutos secos, en compotas y mermeladas, como relleno de tartas, en salsa acompañando a carnes rojas o aves, así como el complemento perfecto para el jamón serrano o el foie.

Quien tenga una higuera cerca seguro que comparte conmigo que nada mejor que degustar los higos al natural, recién recogidos de su árbol, pero todos sabemos lo delicada y perecedera que es esta fruta. Hoy he querido innovar un poco en la cocina en busca de alguna posibilidad culinaria que permita disfrutar de los beneficios que nos brindan. Esta es la receta por la que me he decantado, sencilla y seguro que gusta a todos, pequeños y mayores.
pizza higosjamon

Ingredientes (para dos pizzas medianas)

 

Para la masa de pizza: 2 tazas (400 g) de harina, 1 cucharada de levadura (15 g) en pasta o granulada, ½ taza de agua tibia, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de aceite de oliva.

Para el relleno: 200 g de salsa de tomate, 100 g de queso mozzarella rallado, 6-8 higos frescos, 150 gramos de jamón serrano en lonchas finas, 25 g de rúcula, orégano, aceite de oliva.

 
Modo de preparación
Elaboración de la masa: 

 

-En un bol pequeño mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura. Cúbrelo y deja reposar 10 minutos.

-En otro bol pon la harina, la sal y el aceite. Añade el agua con levadura y amasa hasta que no se pegue en las manos. Tápala con un paño y deja reposar unos 45 minutos (has de ver que la masa dobla su volumen).

-Vierte la masa sobre una mesa enharinada. Corta por la mitad y estira cada parte con rodillo (enharina también el rodillo), hasta darle forma redonda, bien fina. Engrasa con aceite una bandeja de horno y coloca las bases sobre ella.

Si no disponéis de tiempo suficiente y queréis acortar la preparación de la receta emplead dos bases de pizza refrigerads o congeladas. Os recomiendo que perdáis un poco de tiempo en hacer vosotros la masa, el resultado es mucho más sorprendente y satisfactorio cuando las pizzas que salen del horno son en su totalidad el resultado de vuestras propias manos. Y si hay niños en la casa, pueden participar y amasar las bases. Es una fantástica forma de involucrar a los pequeños en la cocina.

Acabado de las pizzas:

-Cubre las bases de pizza con una buena capa de salsa de tomate y distribuye la mozzarella rallada.

-Lava y corta en rodajas los higos frescos, con su piel. Repártelos por las pizzas, junto con las lonchas de jamón y las hojas de rúcula.

-Espolvorea abundante orégano y acaba regando las pizzas con un chorrito de aceite de oliva.

-Hornea en el horno precalentado a 250 º unos 10-15 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes. Recuerda que es importante hornear a temperatura muy fuerte.

Comentario dietético
Tradicionalmente la pizza está ligada al sector del fast-food y éste, a su vez, concebido como un estilo de alimentación poco saludable: excesivas calorías, demasiada grasa y colesterol y abundantes aditivos.
Primero, hemos de entender que no hay comidas buenas ni malas, sino buenas y malas costumbres alimenticias. El contenido nutricional de la pizza varía mucho según sus ingredientes. Es cierto que se trata de un alimento moderadamente calórico, pero muy completo por su variedad de ingredientes, por lo que entra perfectamente dentro de una dieta saludable y equilibrada. La clave está en moderar el tamaño de la ración y en los alimentos que escogemos para la masa.
Esta pizza está hecha en casa y escogiendo ingredientes que la convierten en un plato muy completo y saludable. Contiene hidratos de carbono (masa de harina similar a la del pan y energía inmediata de los azúcares en los higos), proteínas (jamón serrano, queso), grasas (aceite de oliva, queso y jamón) y fibra, minerales y vitaminas (tomate, higos y rúcula). Solo me queda deciros: disfrutad en la cocina y disfrutad en la mesa.