Nutrición

Postres gelificados: ¿realmente estamos consumiendo gelatina?

Seguro que muchos de vosotros habéis oído hablar de las bondades de la gelatina, un alimento cuyo contenido nutricional es prácticamente proteína pura. Está libre tanto de grasas como de carbohidratos y es muy fácil de digerir: proteína en un 85-90%, sales minerales en 1-2% y el porcentaje restante de agua.
Se la considera una aliada en dietas de adelgazamiento, estados de convalecencia, en la prevención de la osteoporosis y artrosis, así como para mejorar el estado de la piel y el cabello.

 

Es un producto extraído del colágeno, que cuenta con 18 de los 20 aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita. Las proteínas están constituidas por eslabones denominados aminoácidos. Existen 20 aminoácidos y la mayoría nuestro cuerpo es capaz de sintetizarlos, sin embargo, hay 8 de ellos que no (los llamamos esenciales) y, por tanto, debemos ingerirlos a través de la dieta. El colágeno carece de 2 aminoácidos esenciales, por ello aunque la gelatina es un alimento muy valioso por su riqueza en proteínas, no supone un aporte proteínico completo como el de los huevos, pescados o carnes.

¿Cómo consumimos la gelatina?

Podemos encontrar gelatina neutra en polvo y en láminas en las tiendas de alimentación. Su principal uso es para dar consistencia a los platos. Prepararla es muy sencilla, se disuelve la gelatina en agua (en el envase te indican la cantidad) y se pone al fuego hasta que hierva. Después se añaden los ingredientes que queramos (gambas, pescado, carne, frutas, zumo, etc.) y se deja enfriar en el frigorífico durante unas horas. La gelatina se cuaja, se desmolda y ya podemos sorprender a todos en la mesa. Si la preparamos con zumo de frutas y frutas troceadas a los niños les encanta, una gran idea para que los pequeños coman fruta.

Estos sobres y láminas de gelatina neutra tienen el contenido nutricional de la gelatina, si os detenéis a leer los ingredientes y el etiquetado veréis como la práctica totalidad del producto es proteína.

¿Los preparados en polvo para hacer gelatina de colores son realmente ricos en proteína?

La gelatina de fresa, de limón, de frambuesa, etc. suele ser una opción a la que recurren muchos padres. Tenéis que saber que el contenido en proteína es muy escaso (el preparado en polvo sólo tiene un 10%) y si la preparáis con agua no estáis ofreciendo absolutamente nada de fruta a vuestros hijos. Son un preparado cuya riqueza fundamental son azúcares. Un postre a ofrecer de vez en cuando, sin sustituir nunca a la fruta y a los productos lácteos. No olvidéis que su principal riqueza son azúcares refinados.

Y, ¿qué decir respecto a los nuevos postres gelificados, tan usuales ahora en la sección de lácteos del supermercado?

Su apariencia es la de un postre a base de gelatina. La realidad, la práctica totalidad de estos postres tienen un contenido en gelatina del 0%. Son agua y azúcar junto con agentes gelificantes y colorantes que consiguen dar la misma textura y apariencia final que la gelatina de frutas. Sin embargo, el aporte es 0% en proteínas y 0% en fruta. No hace falta que os diga que no son una buena opción…

Os animo a que leáis el etiquetado, cuesta muy poco y nos garantiza la información sobre lo que realmente vamos a consumir. En muy pocos de estos postres figura la gelatina como ingrediente, como os digo suelen ser azúcares y agua en su totalidad.