Gastronomía

¿Cómo influye la copa a la hora de catar un vino?

No todos los días se tiene la suerte de disfrutar de una cata de vino con Elena Adell, responsable de enología de las bodegas riojanas Campo Viejo. Elena fue una de las maestras que impartió una masterclass durante el I Campeonato de Cocina Demos la Vuelta al día, del cual sabéis fui una de las becadas.
 
Cata con la enóloga Elena Adell 

Elena nos propuso Darle la vuelta al día con un Azpilicueta crianza 2010 y 4 copas del fabricante de cristal Riedel, reconocido a nivel mundial por ofrecer el cristal perfecto en las copas e instrumentos para el vino.

1) Lo primero, presentaros al protagonista: un Azpilicueta crianza 2010, envejecido durante 12 meses en barricas de roble francés y americano, elaborado con las variedades de uva Tempranillo, Graciano y Mazuelo.

2) Lo segundo, el juego, las copas: de izquierda a derecha: copa Hermitage, copa Chianti, copa Montrachet y copa Burdeos.


Copas Riedel: Hermitage, Chianti, Montrachet y Burdeos
Fue realmente interesante comprobar como un mismo vino parece totalmente otro en función de la copa con la que lo degustes. Para mí, la copa Hermitage fue la que mejor perfume y sensación en boca me ofreció, con matices a vainilla, a regaliz, torrefactos; y una acidez y astringencia en boca no tan marcada como con la copa Chianti. La Montrachet todos sentimos como anulaba totalmente la armonía conseguida en este vino y le hacía tener una longitud mucho más corta. 
 
La longitud de un vino es la cantidad de tiempo que las sensaciones del gusto y el aroma persisten después de tragar. La copa Burdeos también permitió disfrutar muy bien de este vino, marcaba más intensos los matices de la madera, no tan frutales, y en función de los gustos de cada compañero resultó una copa más o menos agradable que la Hermitage. 

 

Distintas partes de la copa
Os preguntaréis cómo la copa puede influir tanto. Lo cierto es que el diseño de sus distintas partes interviene cuando llega el momento de catar el vino. 

Fuente: ilvo.es “Las diferentes partes de una copa de vino”

Boca
La boca es la parte de arriba de la copa y su diámetro marca la concentración de aromas percibido. Además, según sea la boca, va a dirigir el vino hacia una parte de nuestra lengua potenciando más o menos nuestra sensación dulce (punta), amarga (en el fondo), ácida y/o salada (en los laterales). Por ejemplo, si quisiéramos potenciar los sabores dulces, a fruta de un vino, no interesaría una boca muy estrecha ya que obligaría a que el vino fuera directamente a los laterales de la lengua.

Balón
– La forma abombada de la copa se llama balón y que sea de más o menos tamaño tiene relación con los aromas, la acidez y el alcohol percibido. Puede potenciar virtudes pero también defectos del vino.

Chimenea
– La altura de la parte que contiene el vino se llama chimenea y puede ser más alta o baja y más estrecha o ancha. Además de los aromas, esta parte es la que acentúa más o menos las sensaciones alcohólicas de un vino. Más alta suaviza vinos más alcohólicos y más baja potencia los que no tienen mucho alcohol.

Tallo y pie
– La parte por donde se coge la copa se llama tallo, pierna o fuste y el punto de apoyo se llama pie o base. Estas partes no tienen tanta influencia en la cata
 

¿Cómo podemos saber cuál es la copa más adecuada?  

Pues lo cierto es que no hay ninguna fórmula que nos indique a priori cual es la copa perfecta para un vino concreto, hay que probarlo y decidir. Por eso os animo a que en casa cojáis diferentes copas a vuestro alcance, un buen vino y juguéis entre copas.

Para profundizar, nada como escuchar a la propia Elena en este vídeo: “La importancia de la buena copa”
 

¡A jugaaaaaaaar!