Recetas

Truco-Receta: Cómo preparar unas deliciosas torrijas

¿A quién no le gustan las torrijas? Un postre sencillo, barato, riquísimo y muy agradecido. De excelencia para la Semana Santa, me he adelantado porque en La Rioja, mi tierra, la tradición manda prepararlas para San José. Comparto un truco de cocina a la hora de prepararlas, lo aprendí de un cocinero hace unos años y me gusta porque quedan muy jugosas y facilita mucho su preparación. ¡Espero animaros y que las repitamos esta Semana Santa!

Esta es la receta tradicional, con el pan empapado en leche y servidas con azúcar y canela. Una preparación que nunca falla, pero os propongo otras variantes para los más atrevidos y aquellos que quieran probar algo diferente. La innovación en la cocina es grandiosa.
 

 

Ingredientes
  • Una barra de pan del día anterior o una barra específica para torrijas, de venta en muchas panaderías durante la Cuaresma 
  • Un litro de leche  
  • 6 cucharadas de azúcar
  • Una rama de canela 
  • Un trozo de corteza de limón 
  • 2 huevos 
  • Aceite de oliva suave, evitar un aceite muy intenso que camufle el sabor de la torrija
  • Azúcar y canela en polvo para espolvorear

 

Modo de preparación
1. Hervir la leche con la rama de canela y la corteza de limón. Cuando rompa el hervor bajar el fuego y dejarla infusionar durante unos 10 min.
2. Antes de retirar la leche del fuego, añadir el azúcar y remover hasta que quede bien disuelta. Dejar enfriar.
3. Cortar la barra de pan en rebanadas gruesas (unos 3 cm de espesor) y colocarlas en una fuente honda. Cubrirlas con la leche templada y dejarlas hasta que se empapen bien.

 

►TRUCO: retirar las torrijas de la leche y meterlas en el congelador al menos durante una hora. Procurar congelarlas en una bandeja, de modo que queden separadas y poniendo entre una fila y la superior una lámina de papel film. De esta forma, al sacarlas no quedan pegadas entre sí. Otra buena idea es congelarlas individualmente, envueltas en papel film.

 

5. Bañar las torrijas en huevo y freír en aceite bien caliente en una sartén un poco honda. Las torrijas deben permanecer aún congeladas al bañarlas en huevo, pero evitando una capa gruesa de hielo superficial. Si han permanecido durante muchas horas o días en el congelador, sacarlas 15-20 minutos antes.
6. Una vez doradas, sacar de la sartén y escurrir sobre papel absorbente. Espolvorear con azúcar y canela en polvo.
7. ¡Listas! ¡A disfrutar! Riquísimas tanto frías como calientes.

 

Ventajas de la congelación
Que congelemos el pan antes de bañarlo en el huevo ofrece varias ventajas:
  • La congelación retiene mejor la leche en el interior, el resultado son unas torrijas mucho más jugosas.
  • Manipulación mucho más sencilla, podemos coger con las manos el pan ya empapado sin miedo a romperlo y en la fritura se desmorona menos.
  • Cocinado más limpio, se evita que el pan suelte parte de la leche en el aceite.
  • Mayor facilidad en la preparación. Posibilidad de hacer la receta en dos tiempos, siendo el paso previo a la degustación el más rápido: sacar del congelador, huevo y freír. Podemos tener provisión de torrijas en el congelador y disfrutar de una cuando nos apetezca.
Otras variantes
Es una receta muy sencilla que ofrece muchísimas variantes, la creatividad dependiendo de los gustos se dispara. Tras un poco de imaginación y de búsqueda por la web, os dejo algunas ideas. Pero seguro que se os pueden ocurrir otras muchas formas de preparalas.
  • Otros ingredientes que pueden incorporarse a la leche: cáscara de naranja rallada, vainilla en rama, vino dulce (moscatel), cacao en polvo o chocolate blanco o negro, café, licores (avellanas, café…), licuado de frutas (naranja, fresa, cereza…).
  • Otros ingredientes para empapar el pan en lugar de leche: almíbar con anís dulce (¡mi abuela las hacía así: empapadas en agua, azúcar y anís y servidas con miel!), vino blanco dulce (si no se desean tan fuertes, puede rebajarse con agua y un poco de azúcar), jugo de miel con vino dulce (miel diluida en agua y vino dulce).
  • Otros ingredientes para incorporar a la torrija antes de servir: bañar con almíbar, miel, espolvorear cacao en polvo, virutas de chocolate negro y/o blanco.
  • Otras preparaciones: empapar en leche con azúcar, bañar en huevo y freír. Añadir un paso posterior de cocción durante 1 hora en un almíbar de vino blanco (6 tazas de agua, una de azúcar, una de vino blanco dulce y una rama de canela). Servir espolvoreadas con azúcar y canela.
Comentario dietético
Difícil resistirse a unas torrijas, ¿verdad? Con moderación, no tenemos por qué renunciar a ellas. Es un postre muy completo, sus ingredientes (pan, leche, huevo, aceite) son alimentos básicos que nos aportan muchos nutrientes. ¿Muchas calorías? Sí, principalmente el azúcar y el aceite de fritura añaden calorías extras a la receta, pero si las consumimos ocasionalmente y en cantidades razonables no tenemos más que pensar en disfrutar de ellas.

Contienen mucho azúcar, por lo que en caso de padecer diabetes puede sustituirse el azúcar por sacarina u otro edulcorante acalórico, así no se tiene por qué renunciar a ellas. Las personas con exceso de peso han de controlar más su consumo dado su elevado valor energético; los celíacos, alérgicos al huevo o a la proteína de la leche han de evitarlas.

Para aquellas personas que sufren de inapetencia o de desnutrición, puede ser una opción interesante ya que en poca cantidad están ingiriendo gran cantidad de nutrientes imprescindibles para nuestro organismo.